martes, 19 de febrero de 2013

Los tratamientos psicológicos: una solución al dolor crónico


Algunas técnicas de tratamiento psicológico como la relajación o la hipnosis son remedios muy efectivos al dolor crónico

Un artículo publicado en la revista "Clínica y salud" ha explicado las ventajas del tratamiento psicológico en la cura de los dolores crónicos y detalla las técnicas más comunes que se utilizan en los diversos países.

Según el artículo, el dolor crónico es “aquel que persiste más de 3 meses”. En España afecta a 1 de cada 10 españoles, lo cual tiene un gran coste económico por las bajas laborales que conlleva. Además, en muchos casos el dolor crónico viene acompañado de trastornos psicológicos como depresión, ansiedad, etc.

Las autoras del artículo defienden que los tratamientos psicológicos deben complementar los tratamientos físicos para poder combatir de manera efectiva el dolor crónico. Pero, en España muy pocas clínicas del dolor tienen psicólogos en su plantilla.

Entre las terapias psicológicas más utilizadas para tratar el dolor crónico podemos encontrar: la relajación, el biofeedback, la hipnosis, la escritura emocional, etc. Las cuales, según las autoras del artículo, se han mostrado muy efectivas.

La relajación se basa en la idea de que el dolor provoca tensión y frecuentemente ansiedad, lo cual puede a su vez aumentar el dolor. Por tanto, la idea de las técnicas de relajación es combatir la ansiedad.

La hipnosis, otra de las técnicas que se utiliza, se fundamenta en la idea de que emociones, pensamientos y conductas son algunas de las causas del dolor crónico. Por ende, la hipnosis intenta corregir estos factores para aliviar el dolor.

Tanto la relajación como la hipnosis se pueden aplicar de manera aislada o dentro de un tratamiento multidisciplinar. Ambas han resultado más efectivas cuando se complementan con otros tratamientos que combaten el dolor crónico.

La terapia de aceptación y compromiso también se ha vuelto popular. Consiste en aceptar el dolor y comprometerse con la propia vida, lo sorprendente es que se ha comprobado que los pacientes que aceptan su dolor son los que menos lo sufren.

Sorprendentemente otra técnica que se ha desarrollado desde finales de los 80 es la escritura emocional. Pennebaker, su máximo representante, en 1986 se dio cuenta de que las personas que escribían sobre su trauma debían acudir menos a consultas médicas. Esta idea se ha aplicado al campo del dolor y los resultados han sido positivos.

Dentro de las terapias psicológicas, las más usada para combatir el dolor crónico es la terapia cognitivo-conductual. Se ha comprobado que este tipo  de terapia complementa de manera muy efectiva a los procedimiento médicos.

En este tipo de terapia se les explica a los pacientes que suele ser el dolor el que genera el malestar
anímico y no al revés, como podrían pensar.

Además, se les enseña la teoría de la puerta. La cual consiste en que hay una puerta que puede estar abierta o cerrada, es decir, el paciente debe decidir si dejar pasar el dolor o no.

La terapia intentar reconducir los pensamientos, conductas o emociones que mantienen o incrementan el dolor. Hay diversas técnicas dentro de la terapia para conseguir el objetivo, entre las cuales encontramos: la respiración y relajación, el manejo de la atención, la reestructuración cognoscitiva, etc.


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