Algunas
técnicas de tratamiento psicológico como la relajación o la hipnosis son
remedios muy efectivos al dolor crónico
Un
artículo publicado en la revista "Clínica y salud" ha explicado las ventajas del
tratamiento psicológico en la cura de los dolores crónicos y detalla las
técnicas más comunes que se utilizan en los diversos países.
Según
el artículo, el dolor crónico es “aquel que persiste más de 3 meses”. En España
afecta a 1 de cada 10 españoles, lo cual tiene un gran coste económico por las
bajas laborales que conlleva. Además, en muchos casos el dolor crónico viene
acompañado de trastornos psicológicos como depresión, ansiedad, etc.
Las
autoras del artículo defienden que los tratamientos psicológicos deben
complementar los tratamientos físicos para poder combatir de manera efectiva el
dolor crónico. Pero, en España muy pocas clínicas del dolor tienen psicólogos
en su plantilla.
Entre
las terapias psicológicas más utilizadas para tratar el dolor crónico podemos
encontrar: la relajación, el biofeedback, la hipnosis, la escritura emocional,
etc. Las cuales, según las autoras del artículo, se han mostrado muy efectivas.
La
relajación se basa en la idea de que el dolor provoca tensión y frecuentemente
ansiedad, lo cual puede a su vez aumentar el dolor. Por tanto, la idea de las
técnicas de relajación es combatir la ansiedad.
La
hipnosis, otra de las técnicas que se utiliza, se fundamenta en la idea de que
emociones, pensamientos y conductas son algunas de las causas del dolor
crónico. Por ende, la hipnosis intenta corregir estos factores para aliviar el
dolor.
Tanto
la relajación como la hipnosis se pueden aplicar de manera aislada o dentro de
un tratamiento multidisciplinar. Ambas han resultado más efectivas cuando se
complementan con otros tratamientos que combaten el dolor crónico.
La
terapia de aceptación y compromiso también se ha vuelto popular. Consiste en
aceptar el dolor y comprometerse con la propia vida, lo sorprendente es que se
ha comprobado que los pacientes que aceptan su dolor son los que menos lo
sufren.
Sorprendentemente
otra técnica que se ha desarrollado desde finales de los 80 es la escritura
emocional. Pennebaker, su máximo representante, en 1986 se dio cuenta de que
las personas que escribían sobre su trauma debían acudir menos a consultas
médicas. Esta idea se ha aplicado al campo del dolor y los resultados han sido
positivos.
Dentro
de las terapias psicológicas, las más usada para combatir el dolor crónico es
la terapia cognitivo-conductual. Se ha comprobado que este tipo de terapia complementa de manera muy
efectiva a los procedimiento médicos.
En este
tipo de terapia se les explica a los pacientes que suele ser el dolor el que
genera el malestar
anímico y no al revés, como podrían pensar.
Además, se les enseña la teoría de la
puerta. La cual consiste en que hay una puerta que puede estar abierta o
cerrada, es decir, el paciente debe decidir si dejar pasar el dolor o no.
La
terapia intentar reconducir los pensamientos, conductas o
emociones que mantienen o incrementan el dolor. Hay diversas técnicas dentro de
la terapia para conseguir el objetivo, entre las cuales encontramos: la
respiración y relajación, el manejo de la atención, la reestructuración
cognoscitiva, etc.
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