Del romano Seneca al británico Hobbes la visión del hombre ha cambiado sustancialmente. Para el primero el hombre era sagrado para el hombre, en cambio para el segundo el hombre era un lobo para el hombre, un cambio drástico. En la actualidad el célebre ambientalista Al Gore ha llevado la visión de Hobbes al extremo, el hombre ya no es sólo un lobo para el hombre, es su amenaza última.
Un grupo radical de ambientalistas ve al ser humano simplemente como contaminación para el medio ambiente, Al Gore en cierto modo se ha adherido a esta postura, no ha declarado una guerra abierta contra la raza humana, pero si lo ha hecho de un modo más sutil, su solución al problema es intromisión del Estado en un tema tan delicado y privado como lo es la planificación familiar. Gore propone que el Estado eduque a las mujeres para que decidan tener familias pequeñas. Vivimos en una época en la que justificamos todo tipo de actos en nombre de la libertad y sin embargo en lo mas importante y privado se propone que sea el Estado, no nosotros quien tome la decisión, es irónico una medida de este tipo. No es el individuo quien decide sino el colectivo, parece una medida de un gobierno totalitarista.
El ser humano no puede ser visto simplemente como una amenaza para el planeta, nuestro mundo tiene que ser visto en función de su uso que tiene para el ser humano. Con esta última frase no quiero decir que no debemos cuidar y valorar nuestro planeta, debemos hacerlo si queremos asegurar nuestra calidad de vida de cara al futuro, pero no nos podemos ver simplemente como seres que contaminan el planeta y que somos una amenaza para que otros disfruten de sus recursos, esa visión nos traería consecuencias terribles y cometeríamos muchas atrocidades en nombre del medio ambiente. Que no se nos olvide que el ser humano vale por sí y no por sus cualidades o relación con el medio ambiente.
Algunos radicales fanáticos han llegado a la conclusión que la única forma de salvar al medio ambiente es no teniendo hijos. Esta ultima postura me hace preguntarme: ¿hasta donde hemos llegado?, reflexionemos un momento, para estas personas la última amenaza del hombre es él mismo, la única forma de salvarnos es destruyéndonos, se nos olvida que la Tierra es la que está a nuestra disposición y no al revés.
Hablemos claramente, es evidente que el planeta en un futuro agotara algunos de sus recursos no renovables. Pero pensemos que los recursos que consideramos valiosos, lo son porque hemos aprendido una manera de utilizarlos no por el hecho de que en la naturaleza sean usados de ese modo, el petróleo hace medio siglo no servía para nada, por lo que debemos confiar en nosotros mismos y en nuestra creatividad y debemos tener la certeza que buscaremos otras formas de energía alternativas y más ecológicas, pero eso no impide que cuidemos nuestra Tierra. Pero debemos tener claro que lo más importante es el desarrollo de nuestra vida y el intentar conseguir la felicidad y nuestro planeta es solo un medio para eso, aunque cabe recalcar que es un medio muy valioso que requiere de nuestro cuidado y respeto.
Al Gore nos puede llevar a reflexionar un poco más sobre el medio ambiente y el planeta, sobre como algunos se aprovechan de él para ganar aliados políticos o como otros lo consideran como algo sagrado incluso superior al ser humano, pero me parece que una postura que vea a la Tierra como un lugar de desarrollo y disfrute para el ser humano, pero digna de ser cuidado, es la postura correcta, otras posturas desembocaran en tragedias.
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