jueves, 2 de junio de 2011

¿Hablamos sobre violencia?



Este es un momento crucial para hablar sobre la violencia en El Salvador y sobre las causas que la han generado. En primer lugar, debemos tener claro que es un problema longevo, polifacético y con multiplicidad de causas. En este artículo abordaré este problema tan complejo de forma muy breve.

El Dr. David Escobar Galindo, me ayudó a percatarme de la siguiente causa, la cual creo que es muy relevante pero poco discutida. Como todos sabemos, El Salvador sufrió una larga y cruel guerra, lo que no tomamos en cuenta es que en el período de post-guerra se genera un fenómeno llamado estrés-postraumático. Aunque de la noche a la mañana, gracias a nuestros exitosos Acuerdos de Paz logramos hacer la transición a un Estado de Derecho, los esquemas mentales de los involucrados en la guerra no cambian de la noche a la mañana. Este fenómeno no ha sido discutido en el país y es en parte gran causante de la cultura de violencia actual ya que ha tenido secuelas terribles en nuestra sociedad.

Aunque nuestra transición de una “dedocracia” a una democracia fue ejemplar para el resto del mundo, los esquemas mentales de los involucrados en la guerra y de los que ostentaban poder en la guerra no van a cambiar de la noche a la mañana. Un ejemplo significativo de esto es el cobro de la llamada “renta” que considero ser una forma renovada del impuesto que se cobraba durante la guerra por parte del Estado y la guerrilla. Es muy importante promover una nueva cultura en nuestro país para poder superar esta cultura de violencia. Aunque sea un problema polifacético que requiere soluciones en distintas áreas, considero que es más un problema de educación que un problema político.

Otro de nuestros grandes problemas, es nuestra Constitución, ya que ofrece demasiadas garantías. En la actualidad muchas personas opinan que defiende más los derechos de los criminales que los de las víctimas. Esto se debe a que durante la época de los gobiernos militares se daba gran cantidad de violaciones a los derechos humanos. Lo cual generó que después de los Acuerdos de Paz nuestra constitución fuera reformada a una constitución garantista; sin embargo en una situación tan extrema como la actual es necesaria una reforma. Esto es así porque en el panorama actual, nuestra constitución favorece a que los criminales pierdan el miedo a delinquir ya que es muy difícil lograr una condena. Además de esto tenemos el problema de un laboratorio forense con muchas carencias y queremos seguir condenando a los criminales con testimonios de testigos en lugar de aliarnos con la tecnología.


Como tema final, he decidido enfocarme en la ley penal del menor infractor, la cual considero que necesita una reforma. Los criminales reclutan a los jóvenes por el simple hecho que por ser menores de edad recibirán una condena menor o en algunos casos ninguna condena y de esta forma toman ventaja de la ley. Pero en una situación como la actual si de verdad queremos proteger a nuestra juventud los debemos de juzgar como mayores de edad, de esta forma los criminales dejarán de reclutarlos ya que daría lo mismo que quien cometa el crimen sea mayor o menor de edad. Esta reforma sería un verdadero servicio a nuestro país por parte de nuestros legisladores.


Para concluir, quiero pedir a nuestra juventud un mayor interés en los problemas de nación. Debemos exigir a nuestros políticos ser pragmáticos no ideológicos  y que den soluciones adecuadas para nuestra situación actual. El problema de la violencia debe ser abordado por todos los sectores de nuestra sociedad, solo así podremos encontrar una solución eficaz.




Primer articulo elaborado para mediolleno el 10 de septiembre del 2010.

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