sábado, 16 de abril de 2011

Recuperemos la sonrisa

“El Salvador: a country with a smile” (El Salvador: el país de la sonrisa). Con ese slogan era conocido nuestro país en la década de los 70. Esos eran días gloriosos para nuestra nación, mi padre me cuenta como podías ver extranjeros paseando por la calle con una gran sonrisa y con una gran tranquilidad, estaban seguros de que nada les iba a suceder. Nuestro país adquirió tal relevancia que incluso el concurso de Miss Universo de 1975 fue celebrado en El Salvador. Para los que no vivimos esa época, esto nos puede parecer hasta mentira.


Durante esta década se construyó el aeropuerto de Comalapa con cooperación japonesa. Situarlo en este sitio fue una brillante idea por el margen de crecimiento que le da al aeropuerto, ya que no tiene una ciudad cercana que lo limite, por este acierto nuestro aeropuerto es reconocido internacionalmente como uno de los mejores de Centroamérica. Incluso algunas personas en el extranjero nos conocían como el “Little Japan” en Centroamérica y estaban seguros que en poco tiempo íbamos a dar el salto hacia el desarrollo, pero lastimosamente vino la guerra, la cual fue larga y nos dejó sumidos en la miseria.


En la actualidad, hemos sustituido esa sonrisa que tanto nos caracterizaba por el llanto. Motivos no nos faltan. Estamos ante una situación de violencia que parece incontrolable, todos los días en los medios de comunicación vemos noticias de asesinatos. Parece que el Estado ha perdido el monopolio de la fuerza y en poco tiempo se va a convertir en un Estado fallido, eso sucede cuando es incapaz de brindar seguridad a sus ciudadanos y estos tienen que asumirla por cuenta propia.


El pensar en la década de los 70 nos puede hacer reflexionar sobre el hecho de que nuestro país ha vivido tiempos mejores. Que tenemos más virtudes que defectos. Nuestra gente es trabajadora y alegre. Lo que nos ha impedido progresar han sido motivos diversos: política, corrupción, delincuencia, etc. Los cuales son grandes obstáculos pero me parece que juntos los podemos solucionar.


Debemos hacer que cambie la imagen que actualmente tiene el panorama internacional acerca de nosotros: la mayor parte nos ve sólo como un país violento y pobre. Debemos desplazarla hacia la imagen que tenían en los 70 sobre nosotros: un país alegre y trabajador.


Recuperemos esa sonrisa salvadoreños, demostrémosle al mundo que nosotros al mal tiempo le hacemos buena cara y que a cualquier turista que venga lo recibiremos con hospitalidad y una cálida sonrisa. Demostremos que además de nuestras playas lo mejor que tenemos es nuestra gente. Lo primero que hay que hacer para cambiar nuestro entorno es cambiarnos a nosotros mismos. Contagiemos a los demás con nuestra sonrisa. No digo que sonriamos e ignoremos nuestros problemas, lo que digo es que sigamos trabajando para solucionar nuestros problemas pero con una sonrisa en la cara y con la certeza de que saldremos adelante.


En la actualidad nuestro mayor problema es la delincuencia, es este el verdadero freno de nuestro desarrollo. El Banco Mundial calcula que la delincuencia reducirá nuestro PIB un 8%. Trabajemos para que esto no sea así, el ejemplo de los 70 nos prueba que si logramos reducir nuestros índices de criminalidad nos espera algo mejor. Pero me parece que lo primero que tenemos que hacer para que las cosas mejoren es creer que pueden mejorar y no resignarnos ante la situación actual. Por lo tanto recuperemos la sonrisa, pongámonos a trabajar y digamos “yo creo en El Salvador.”


No estoy pidiendo milagros, simplemente digo que cuando los salvadoreños nos comprometemos con algo tendemos a hacer las cosas bien, somos muy trabajadores y lo que no sabemos nos lo inventamos ya que somos muy ingeniosos. Me remito al ejemplo del aeropuerto para ilustrar esta última idea, podemos ver como un proyecto planificado y sin trabas políticas resultó un éxito. Acabo con la idea de que si se dan las condiciones adecuadas los salvadoreños ¡Sí podemos!


Elaborado para www.mediolleno.com.sv

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