El doctor Álvaro Skupin, una de las
personas más versadas sobre células madre en el mundo, llegó al pequeño país de
El Salvador (Centroamérica) a hablar sobre las terapias con células madre y sus
grandes beneficios para la salud.
El médico explicó que la célula madre “tiene la capacidad de transformarse en otras células de cualquier tejido, no sólo en cuanto a sus formas sino también en cuanto a su función”.
Sin embargo, el Dr. Skupin no realizó el
viaje al país centroamericano a explicar qué son las células madre sino a
anunciar una novedad: “Las células madre pueden obtenerse de la grasa del
cuerpo humano”.
El descubrimiento anunciado por el
profesional de la Medicina es de gran importancia porque, precisamente, la
cuestión que más polémica suscita es: ¿cómo se obtienen las células madre?
La Iglesia católica rechaza que se
destruyan embriones humanos para obtener células madre. La Doctrina de la
Iglesia no da lugar a dudas: la vida empieza desde el momento de la concepción,
es decir, desde la unión del ovulo con el espermatozoide.
La Iglesia no duda de que los
tratamientos con células madre sean un gran avance médico, sería ilógico. Sin
embargo, es lógico que se oponga a que se extraigan células madre de embriones.
La Iglesia defiende la vida desde la concepción hasta la muerte porque, tal
como afirma el expapa Benedicto XVI, “el amor de Dios no hace diferencia entre el recién concebido, aún en
el seno de su madre, y el niño o el joven o el hombre maduro o el anciano”.
Don Francisco Varo, capellán Mayor de la Universidad de Navarra,
explica que la Iglesia no se opone, ni se opondrá, a los avances médicos
destinados a mejorar la salud de las personas. Sin embargo, la Iglesia siempre
se opondrá a “avances” que atenten contra la dignidad de la persona. Debe haber
un límite… no todo vale.
“No hay duda que los tratamientos con células madre contribuyen a la
salud de las personas, sin embargo, es inaceptable que se destruyan embriones
(los cuales son ya un ser humano) para obtener las células madre”, afirma Varo.
María Iraburu, bióloga y vicerrectora de
profesorado de la Universidad de Navarra, habla sobre la posibilidad de conseguir
células madre de origen no embrionario. Explica que en el
cuerpo humano “existen células madre de
adulto que son precursoras de otros tipos celulares: células menos
especializadas que podrían dar lugar a varios tipos de células”. Asimismo,
“pueden obtenerse células madre del
cordón umbilical y de la placenta del recién nacido”.
Las
propuestas de Iraburu y Skupin están libres de controversias éticas porque ni se
destruyen embriones ni se atenta contra la salud de las personas en el proceso
de obtención de las células madre.
El doctor Felipe Prósper, director
del Área de Terapia Celular de la Clínica Universidad de Navarra, explica en
este video la diferencia entre las células madre embrionarias y las adultas:
CatherineM. Verfaillie, directora del Instituto de Células Madre de la Universidad de
Minnesota, afirma: "Las células madre
adultas obtenidas de médula ósea tienen la ventaja de que no desarrollan
tumores".
Verfaillie, al igual que muchos otros investigadores, defiende
la obtención de células madre adultas, en lugar de embrionarias, porque,
además de presentar menos riesgos para la salud del paciente, elimina cualquier
dilema ético.
Ahora que
la polémica está zanjada, hablemos sobre los beneficios de los tratamientos con
células madre y qué tipo de enfermedades podrían curar. Por
ejemplo, una investigación realizada en la Clínica Universidad de Navarra, el CIMA de la Universidad de Navarra y la Universidad Católica de Lovaina (Bélgica) ha comprobado que un
tipo de células madre adultas (procedentes de la medula ósea) son efectivas
para combatir la enfermedad vascular periférica.
Asimismo, la Clínica Universidad de Navarra le está dando a los tratamientos con células madre adultas las siguientes
aplicaciones:
- Utilización de células madre del limbo corneal para combatir la insuficiencia límbica.
- Utilización para tratar graves quemaduras de piel.
- Obtención de células madre adultas de la médula ósea para generar nuevas células sanguíneas.
- Utilización de células madre mesenquimales (.pdf) para reparar lesiones de cartílago.
- Utilización de células madre mesenquimales para tratar enfermedades genéticas y defectos en la formación de los huesos.
Por último, es preciso hablar sobre la pluripotencialidad: la característica que hace que las células madre sean únicas. Se dice que las células madre tienen esta cualidad porque “potencialmente” se pueden transformar en cualquier células del organismo.
Llegados a este
punto, es valido hacerse la siguiente pregunta: ¿es posible que una célula
especializada (digamos una célula sanguínea) vuelva a ser una célula madre? No,
o por lo menos eso se pensó en una época. Según la creencia, una vez te conviertes en una célula
sanguínea siempre serás una célula sanguínea.
Ahora bien, siguiendo esta lógica, no
existirían células madre adultas, solo embrionarias. Habría que matar embriones
jóvenes para obtener células pluripotenciales. Esto, además de ser un
asesinato, es muy complicado porque es una auténtica pesadilla para los
investigadores conseguir que las células madre embrionarias se mantengan en un
cultivo sin que se transformen en tejidos variados.
El doctor John Gurdon fue el hombre que
derribó el mito, sobre la irreversibilidad de las células especializadas, con
su famoso experimento de la rana. Gurdon inserto en el óvulo de una rana el núcleo
de una célula intestinal de una rana adulta. Luego, fecundó el ovulo con un
espermatozoide y se sentó a esperar resultados.
Si la creencia, de que a partir de células especializadas no se pueden obtener células pluripotenciales, hubiera sido cierta, entonces, la
unión del ovulo modificado con un espermatozoide tuvo que haber dado lugar a un
intestino. Pero, no fue así: nació un renacuajo. El núcleo de una célula
especializada dio lugar a células pluripotenciales.
¿Qué implica este experimento? Pues,
nada más y nada menos que, la posibilidad de obtener células pluripotenciales a
partir de células adultas. Esto elimina toda controversia ética porque no hay
que matar un embrión para obtener células madre adultas.
A pesar de todo, el proceso para conseguir
que una célula especializada se vuelva pluripotencial es complejo, pero
posible. El Dr. Shinya Yamanaka ha sido uno de los que más ha investigado en
este tema. En sus experimentos ha inyectado diversos genes en las células
tratadas, con resultados muy positivos. Es así como han nacido las iPSC (iniciales de induced Pluripotent Stem Cells: células madre pluripotenciales inducidas).
En fin, en el campo de las células madre aún hay todo un mundo por descubrir...
