martes, 16 de agosto de 2011

¿Hacia dónde vamos?


La reciente muerte del cantautor Facundo Cabral conmovió a nuestra sociedad e hizo despertar a muchos a la cruda realidad que vive nuestra Centroamérica, haciendo preguntarnos hacia donde va nuestro país. Ese asesinato pasó en Guatemala pero pudo haber pasado en El Salvador o en Honduras, el crimen está a punto de ganarnos la guerra y convertirnos en un país donde no querremos que vivan nuestros hijos.




El rumbo de nuestro país es incierto, el crimen nos ha dado golpes fuertes y el gobierno no ha tenido capacidad de respuesta. Funes sigue excusándose sobre el porqué las cosas están mal y se le olvida que no fue electo presidente para que nos explique por qué las cosas están mal sino para que tome las decisiones para que las cosas estén bien. La policía se ha venido politizando y hoy parece mas guardia privada del partido oficial que la institución encargada de garantizarnos la seguridad, por lo que la población ha perdido la confianza en los cuerpos de seguridad.

Uno de los errores principales del gobierno al entrar al poder fue desmantelar la D.E.C.O ( División especializada contra el crimen organizado) la cual había logrado básicamente erradicar el secuestro en El Salvador, esta división recibía fondos de la empresa privada bajo la lógica de que es mejor prevenir el secuestro que después lamentarlo y la división había funcionado. Pero el nuevo gobierno la eliminó argumentando “que la habían privatizado” y después de mucho tiempo, vuelve a El Salvador el temor al secuestro.

El gobierno ni siquiera teniendo un enemigo común han logrado unir a los distintos sectores de la sociedad en la lucha contra el crimen, la separación entre el sector público y el privado es evidente, el gobierno tiene la responsabilidad de presentar un plan de seguridad coherente con la situación actual y fijar el rumbo para cambiar este infierno que vive la mayor parte de nuestra población. Pero siguen excusándose que es una exageración de los medios de comunicación la situación de violencia actual, creen como creía Joseph Goebels que una mentira repetida mil veces se convierte en verdad, pero El Salvador ya no cree. Exijamos que combatan la delincuencia de manera frontal a corto plazo es la única forma de evitar que nuestra población siga siendo asesinada.

La violencia a largo plazo nunca es solución, pero cuando hay agresión injusta a la vida inocente como lo hay en El Salvador es licito combatir el fuego con fuego hasta remediar la situación, ahora es el momento de una estrategia represiva de seguridad luego vendrá la preventiva.

El profesor de la Universidad de Navarra Jaime Nubiola en su libro Invitación a pensar nos dice lo siguiente: “Si quieres la paz, prepara la guerra, adopta medidas de seguridad, obtén mayor información, incremente la dotación de medios y los elementos de disuasión. Pero, sobre todo, si quieres la paz, prepara la paz, habla, escucha a unos y a otros, trata de encontrar soluciones intermedias que hagan posible una convivencia razonable”.

El gobierno debe reaccionar y tirarle un mensaje al crimen sobre quien en realidad está en el poder. Me gustaría recordarles que nadie los obligo a estar en el poder, ellos se postularon libremente y nadie les dijo que iba a ser fácil, pero hoy son nuestros lideres y tienen la responsabilidad de fijar el rumbo que el país debe seguir, el cual debe ser claro y coherente con la situación actual.

Lo triste es que el tiempo pasa y el gobierno no presenta un plan de seguridad razonable, el crimen nos ha ganado la moral y estamos combatiéndolo cada uno de manera distinta.  Si seguimos combatiendo de esta forma estamos perdidos, unámonos o pereceremos. Invito al gobierno a llevar la bandera en esta lucha, ya que todos anhelamos un país mejor y si nos dan un rumbo claro lo seguiremos, pero deben actuar ya que cada día que pasa hay hermanos nuestros que pierden la vida.